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Para obtener unos buenos resultados
Al hacer los puntos es importante mantener una tensión uniforme. Si queremos ser
estrictos en esta tema deberemos utilizar un bastidor de bordar en forma de aro. Aunque también existen diferentes
alternativas, para poder conseguir tal efecto, como podría ser la utilización del bastidor flexible.
Para conseguir que los puntos sean más uniformes es mejor separar las hebras una a una
y luego enhebrar tantas como nos hagan falta para el dibujo.
La dirección de todos lo puntos debe ser la misma, a no ser que se quiera dar un efecto
especial al gráfico. Es necesario acabar con todos los puntos de cruz antes de empezar a dar los pespuntes.
También es importante que el reverso de la labor esté pulcro y para ello dejaremos los hilos cogidos con las
puntadas y bien recortados.
Debemos hacer los puntos del mismo color que estén cerca unos de otros, evitando
hacer pasadas muy distanciadas ya que: nos podríamos equivocar al contar y ensuciaríamos la parte no vista de
nuestro diseño.
Intentaremos por todos los medios mantener la labor lo más pulcra posible durante
el día a día, resguardándola en un costurero u objeto similar.
Y por último, apuntar que a veces puede ser complicado distinguir en un diseño los
diferentes cuadros. En este caso, lo más conveniente es hacer algún tipo de marca con un lápiz en la tela, de modo
que cuando no sea necesario puede desaparecer con un simple borrado.
Para lavar y planchar la tela
Sólo si es necesario lavaremos la labor. Esto debemos hacerlo a mano
(aunque los fabricantes hagan los componentes mucho más resistentes para poder soportar temperaturas
elevadas en lavadora) con agua templada y jabón pero sin frotar demasiado fuerte para evitar deformaciones.
Para secarla deberemos dejarla estirada sobre una superficie plana.
Para plancharla debemos ponerla al revés sobre una superficie blanda, cubriendo la labor
con un trapo húmedo. Una vez hecho todo esto ya podemos pasar la plancha (a temperatura de lino) mientras el
paño este húmedo ya que esto conservará el relieve de los puntos.
Para enmarcar nuestras labores
Aunque este tipo de tareas pueden realizarlas profesionales
que trabajen en el mundo de la marquetería, cada vez hay más
personas que prefieren hacerlo ellos mismos. Esta tarea, que seguramente
sale más económica, puede realizarse de dos modos: o bien,
a través de kits preparados para tal fin, o bien, comprando los materiales
elegidos para la ocasión en los diferentes comercios seleccionados
para tal ocasión. Si decidimos escoger esta última, el
resultado final dependerá del gusto que hayamos tenido para hacerlo.
Si queremos preparar la labor para enmarcar, debemos cortar
un trozo de cartóon fuerte, o material similar, con las mismas medidas
que tenga el diseño terminado (la labor terminada siempre deberá
ser mayor que el dibujo: recordemos que debemos centrar el esquema realizado en
la tela de manera que sobre un espacio similar en todos los lados). Una vez
cortado el material de soporte debemos centrar la labor en él. Es aconsejable
fijarla en la parte superior del tablero, con alfileres, estirar y apuntarla
del mismo modo en la parte inferior (figura 10). Debe hacerse lo mismo con los lados
derecho e izquierdo para obtener una fijación uniforme, lisa y
perfectamente tirante. Por último, debemos entrelazar con hilo fuerte,
en forma de zig-zag, los bordes de los cuatros lados (derecha con izquierda,
superior con inferior. Ver figura 11). Después de hacer este paso ya podemos retirar
los alfileres. Ahora nuestra labor ya está preparada para ponerle el
marco que hayamos escogido para dicha ocasión.

Figura 10
Figura 11
Los diseños circulares sobre este tipo de superficie
debereán utilizar un tablero cuadrado 1.5 cm mayor, repartiéndolos
sobre los cuatro lados, que el diámetro del dibujo acabado.
Si queremos montar un diseño circular lo más
apropiado será utilizar herramientas apropiadas para ello ( por ejemplo,
un 'Flexi-Hoop' ) y utilizando pasos similares a los explicados anteriormente.
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